¿Cuánto sabemos realmente del mundo interior de esa persona con la que compartimos nuestra vida?, ¿Cómo construimos ese conocimiento de forma que enriquezca nuestra relación? Soy Diana Jiménez, psicóloga y terapeuta de pareja y hoy nos adentremos en un tema que me apasiona y que es la base de cualquier relación sana y feliz: un conocimiento profundo de nuestra pareja.
¿Crees que conoces a tu pareja como la palma de tu mano? ¿Podrías adivinar su comida favorita, su mayor miedo o qué le hace reír a carcajadas sin pensarlo dos veces? incluso en las relaciones más duraderas, siempre hay capas por descubrir…
¿Conoces realmente a tu pareja? ¿Cuánto sabes de tu pareja?
Más allá de estas curiosidades, lo importante es la profundidad en nuestra comprensión mutua, vamos a explorar esto desde un punto de vista psicológico y basado en neurociencia.
La percepción en la pareja. Pilares básicos de una relación
Conocer a tu pareja implica la capacidad de ponerte en su lugar, de comprender sus emociones, pensamientos y motivaciones. No es solo saber lo que le pasa, sino por qué le pasa. Esto requiere una escucha activa, una observación atenta y la voluntad de ir más allá de nuestras propias interpretaciones. Es la empatía y toma de perspectiva.
Hay cosas que sabemos de nuestra pareja porque nos las ha contado, conocimiento explícito: «Me encanta el chocolate», también hay un conocimiento implícito que se construye con el tiempo a través de las interacciones, las reacciones y los patrones de comportamiento, «Sé que cuando está estresado, necesita un momento de silencio», este último es, a menudo, el más valioso y difícil de adquirir.
La teoría de la mente es la capacidad de atribuir estados mentales (creencias, intenciones, deseos, emociones) a otras personas y de comprender que estos pueden ser diferentes a los propios. Para una pareja esta capacidad es crucial para anticipar reacciones, resolver conflictos y la fluidez de la interacción.
Un conocimiento profundo de la pareja aumenta nuestro sentimiento de seguridad y confianza. Saber cómo reaccionará en diferentes situaciones, conocer sus puntos fuertes y débiles y entender sus necesidades, fortalece el vínculo de apego y reduce la incertidumbre en la relación.
La «Danza neuronal»
Ahora, voy a mostrarte como la neurociencia nos ofrece una perspectiva fascinante de lo que ocurre en nuestro cerebro al conocer a nuestra pareja.
Neuronas espejo, la danza de la empatía
Cuando tu pareja sonríe ¿sientes una chispa de alegría? o cuando está triste ¿una punzada en el pecho? gran parte de esa resonancia emocional se la debemos a nuestras neuronas espejo, células que se activan tanto cuando realizamos una acción como cuando observamos a otro hacerla.
En la pareja son el fundamento biológico de la empatía. Nos permiten «sentir» lo que el otro siente. Cuanto más sincronizados estemos con nuestra pareja, más activas estarán estas neuronas.
El circuito de recompensa y la familiaridad segura
Cuando interactuamos con nuestra pareja y obtenemos respuestas que confirman nuestro conocimiento sobre ella como, por ejemplo, le damos un regalo que sabemos que le encantará y su reacción es de alegría genuina, se activa el circuito de recompensa en nuestro cerebro, liberando dopamina.
Esto nos hace sentir bien y también refuerza el deseo de seguir conociendo y conectando con el otro creando un ciclo virtuoso. La familiaridad y la previsibilidad (en sentido positivo y seguro) son gratificantes para el cerebro.
La sincronía cerebral
Investigaciones recientes han revelado que las parejas con una fuerte conexión emocional a menudo muestran una sincronización en su actividad cerebral durante la interacción. Es decir, sus ondas cerebrales pueden «alinearse» en ciertas regiones, especialmente aquellas relacionadas con la empatía, la atención y la toma de decisiones, como si sus cerebros empezaran a «bailar» al mismo ritmo. Esta sincronización no es una coincidencia, sino la firma neuronal de una comprensión mutua profunda y una coordinación fluida.
La oxitocina, la hormona del apego
¿Conocías la hormona del amor o la del abrazo? Se trata de la oxitocina, que juega un papel crucial en el establecimiento y mantenimiento de los vínculos sociales, en particular, los de pareja. La oxitocina libera con el contacto físico, la intimidad y los momentos de confianza, entre otros.
Esta hormona refuerza los sentimientos de apego y nos hace más propensos a querer entender y cuidar a nuestra pareja. Un conocimiento profundo de sus necesidades y deseos nos permite crear más oportunidades para esas interacciones que liberan oxitocina, consolidando nuestro vínculo.
Redescubre tu «porqué» y construye el «nosotros»
Desde el foco de la Psicología Individual de Alfred Adler, entendemos que cada persona busca dos cosas fundamentales: el sentido de pertenencia y el sentido de importancia o significado. Vamos a llevarnos estos sentidos a la pareja. La necesidad de sentirnos parte de un «nosotros» y de que nuestra contribución sea valorada. Mientras, la Disciplina Positiva en la Pareja nos ofrece herramientas prácticas para fomentar esto:
1) Conexión antes de la corrección
Antes de abordar un problema o una diferencia, busca la conexión, ¿cómo? dedicando tiempo a entender el mundo de tu pareja, sus preocupaciones, sus alegrías… Con esto estarás construyendo un mapa de amor (concepto acuñado por el Dr. Gottman que veremos más adelante) que te permite navegar por sus emociones y pensamientos.
2) Entender el «porqué» del comportamiento
Ya Adler nos enseñaba que todo comportamiento tiene un propósito. En lugar de juzgar lo que tu pareja hace, pregúntate: «¿Qué necesidad está intentando satisfacer con este comportamiento? o… ¿Qué mensaje me está enviando?». Esta forma de interpretar te abrirá la puerta a una comprensión mucho más profunda.
3) Fomentar y alentar
Las relaciones crecen con el aliento (alentar), reconociendo los esfuerzos que hace tu pareja, celebrando sus fortalezas y animándola en sus retos y desafíos. Alentar es ver el potencial en el otro y ayudarle a verlo también, reforzando su sentido de importancia y su lugar en la relación.
4) Respeto mutuo
Base de la Disciplina Positiva y de la Pareja. Intentaré sintetizarlo al máximo: significa valorar las diferencias, escuchar activamente sin interrumpir y buscar soluciones que funcionen para ambos, en lugar de imponer una voluntad.
Construye tu propio hogar de relación sólido
Tras décadas de investigación John y Julie Gottman han identificado los pilares de las relaciones exitosas. Su Hogar de relación sólido es una guía práctica para construir ese conocimiento profundo:
1) Construir «Mapas de amor»
La base, ya hemos hablado de ella a lo largo de este post… ¿Conoces el mundo interior de tu pareja? Sus sueños, sus miedos, sus esperanzas, sus historias, sus amigos, sus estresores…
Los Mapas de Amor son el conocimiento detallado del universo psicológico del otro. Sin ellos, es imposible navegar la relación de forma efectiva.
2) Cultivar «cariño» y «admiración»
¿Qué es lo que más te gusta de tu pareja? ¿Qué admiras en ella? Expresar esto regularmente fortalece el vínculo y crea una atmósfera positiva.
3) Acercarse en lugar de alejarse
Los intentos de conexión son pequeños gestos diarios (una mirada, un comentario, una pregunta) que tu pareja te hace. La clave es «girar hacia» esos intentos y responderlos, en lugar de «girar hacia el otro lado» ignorándolos. Cada respuesta positiva es un ladrillo que construye vuestra conexión.
4) Tener una perspectiva positiva
Cuando los tres primeros niveles están fuertes es más fácil ver lo bueno en tu pareja, incluso durante un conflicto. Esto ayuda a evitar la atribución de intenciones negativas, en las que asumimos la peor intención detrás de lo que nuestra pareja hizo o dijo, en lugar de considerar otras posibles explicaciones (como que fue un descuido, que estaba estresado/a, que no lo pensó, que tenía una intención diferente, o que simplemente no lo hizo bien, sin más…)
5) Lidiar eficazmente los conflictos
No se trata de evitar el conflicto, sino de gestionarlo de forma constructiva. Gottman identifica los Cuatro Jinetes del Apocalipsis que representan: primero, la conducta crítica; segundo, la conducta defensiva; tercero, el desprecio y cuarto, la conducta evasiva, como destructores de relaciones.
Aprender a hacer intentos de reparación como gestos o palabras que reduzcan la tensión es vital para prevenir esos Cuatro Jinetes.
6) Convertir en realidad los sueños de vida
Apoyar las aspiraciones y sueños individuales del otro y trabajar juntos para que se cumplan.
7) Crear un significado común
Estableciendo rituales, valores y símbolos que sean únicos para la pareja, creando una cultura compartida y un propósito común. A continuación te muestro algunos ejemplos prácticos para que apliques con tu pareja:
❤️ Rituales
- De conexión diaria: desayunar juntos sin pantallas, un café tranquilo por la mañana, un abrazo de despedida antes de salir, o la «hora de descompresión» al final del día donde compartís cómo os fue.
- De fin de semana: con una cena especial el viernes, un paseo por la naturaleza cada domingo, una tarde de cine en casa, o visitar vuestro lugar favorito.
- De reconciliación: la forma particular en que volvéis a conectar y hacéis «las paces» después de una discusión. Un gesto, una palabra clave, un abrazo que pone fin al conflicto.
- Familiares: cómo manejáis las cenas familiares, las vacaciones con hijos, o las tradiciones navideñas.
❤️ Valores
- Crecimiento personal y mutuo: ¿Ambos valoráis aprender y evolucionar? ¿Os apoyáis en vuestros sueños y aspiraciones?
- Familia y hogar: ¿Qué significa la familia para vosotros? ¿Qué tipo de ambiente queréis crear en casa?
- Aventura y exploración: ¿Valoráis los viajes, las nuevas experiencias, salir de la zona de confort?
- Servicio y contribución: ¿Es importante para vosotros ayudar a otros, participar en causas sociales, o ser parte de vuestra comunidad?
- Estabilidad y seguridad: ¿Priorizáis la tranquilidad, la planificación a largo plazo y la construcción de un futuro seguro?
- Diversión y espontaneidad: ¿Valoráis el juego, el humor y la capacidad de reír juntos?
❤️ Símbolos
- Objetos: un regalo especial que os hicisteis, una foto enmarcada de un momento significativo, una pieza de arte que comprasteis juntos, un «rincón» especial en vuestra casa.
- Lugares: el restaurante donde tuvisteis la primera cita, el parque donde os comprometisteis, un destino de vacaciones que marcó un antes y un después.
- Palabras o frases: un apodo cariñoso, una broma interna, una frase que os repetís en momentos difíciles o de alegría.
- Canciones o películas: una banda sonora que os recuerda vuestra historia, una película que veis cada cierto tiempo.
- Proyectos o logros compartidos: la casa que reformasteis juntos, un jardín que cuidáis, un objetivo profesional o personal que apoyasteis mutuamente.
❤️ Propósitos Comunes
- «Queremos construir una familia donde prime el amor y la libertad de ser uno mismo.»
- «Nuestro propósito es apoyar los sueños del otro y crecer juntos a través de los desafíos.»
- «Queremos crear un espacio de paz y alegría, y compartirlo con nuestros seres queridos.»
- «Nos proponemos vivir una vida de aventura y descubrimiento, explorando el mundo y aprendiendo sin cesar.»
Crear un significado común es el arte de entrelazar dos vidas individuales en una narrativa compartida, rica en significado y propósito. Al establecer rituales, vivir vuestros valores y reconocer vuestros símbolos, estáis construyendo una cultura de pareja única, resiliente y llena de amor. Es vuestro legado, vuestra historia, y el motor de vuestro «nosotros».
Visto todo esto… Ahora dime, ¿cuánto sabes realmente de tu pareja?
Esta pregunta no es un examen con una respuesta única sino una invitación a un viaje continuo, es un recordatorio de que la relación es como un organismo vivo que necesita ser nutrido, explorado y comprendido constantemente.
Con este artículo he pretendido, desde la neurociencia, entender las bases biológicas de nuestra conexión; desde la psicología de Adler y la Disciplina Positiva, a aprender a mirar más allá del comportamiento, fomentando la pertenencia y la importancia para construir un ambiente de respeto y aliento; y finalmente gracias al Método Gottman, hemos aprendido a dibujar un mapa claro para recorrer un camino de relación sólido, paso a paso, a través del conocimiento profundo y la interacción consciente.
De este modo te invito a seguir explorando, a seguir preguntando, a seguir escuchando con el corazón y la mente abiertos. Aquí te dejo un juego que he preparado a modo de cuestionario para responder cuánto sabes realmente de tu pareja ¿juegas?
Diana Jiménez — Psicóloga y psicoterapeuta experta en parejas